Los procesadores de audio son el cerebro entre la mezcladora y los amplificadores. Incluyen crossovers digitales, ecualizadores gráficos y paramétricos, limitadores, delay y sistemas completos de gestión de bocinas. Elegir bien el procesador puede ser la diferencia entre un sistema que suena profesional y uno que simplemente hace ruido.
Esta categoría cubre desde ecualizadores gráficos clásicos hasta procesadores de gira con DSP avanzado.